Para replicar las imperfecciones de la mano humana, recurro al ruido de Perlin, una función matemática que imita la aleatoriedad natural. En 'Graphene', casi cada forma y línea está infundida con este sutil caos, imitando la forma en que los trazos de lápiz caen sobre papel rugoso.
Esta estética me transporta a mi infancia, llenando cuadernos con garabatos, una forma de creación desestructurada pero profundamente personal.